sábado, febrero 04, 2006

Hace 35.000 años

Esta época es apasionante en la historia de la evolución humana.


Nuestros ancestros Homo Sapiens habían ocupado Europa casi por completo, la región Eurosiberiana era de ellos. Durante varios milenios no pasaron al Sur del Ebro. En la región Mediterránea sobrevivían los Neandertales, aquellos que antaño fueron los únicos pobladores del continente, habían sido desplazados por otra especie mejor adaptada. Durante unos 10.000 años ambas especies cohabitaron en la Península Ibérica, Sapiens al Norte y Neandertales al Sur. No se sabe cómo serían los encuentros que tendrían ambas, con unos hábitos y cultura similares, lo único seguro es que se vieron las caras. El fin de Neandertal estaba cerca.

Muchas veces nos hemos preguntado qué pensarían al ver las estrellas, cuáles serían sus preguntas y respuestas sobre las luces de la noche. Pero, ¿qué cielo es el que veían? ¿Cómo serían las constelaciones que podrían ver?

Hoy sabemos que todas las estrellas se mueven en el espacio, incluido nuestro Sol. Por efecto de perspectiva las estrellas más cercanas parecerán moverse más deprisa y aunque 35.000 años no son demasiados a escala astronómica, sus efectos son bien patentes como podremos ver. En la serie de imágenes realizadas con Guide 8.0, he incluido a la izquierda el cielo de hace 35.000 años y a la derecha tal como se ve en la actualidad.

La Osa Mayor es bien reconocible, no tendríamos el menor problema en identificarla.


En cambio, Casiopea se muestra casi irreconocible.


Orión se mostraría tal como la vemos hoy. Por contra, Sirio, la estrella más brillante del firmamento, estaría mucho más al Norte, en plena Via Láctea en la actual constelación de Monoceros.


La constelación del Delfín también sería muy difícil de identificar.


Curiosamente la Polar seguiría siendo la estrella brillante más cercana al polo, aunque alejada de él unos 7 grados. El eje de la Tierra presenta un movimiento parecido al de una peonza cuando gira, este movimiento se ha llamado precesión y presenta un ciclo de unos 26.000 años. Esto hace que no siempre "apunte" hacía el mismo punto y por lo tanto no siempre hayamos tenido la misma "estrella polar".


Estos son sólo unos pocos ejemplos de cómo era el cielo de nuestros ancestros, en una época en la que empezaban a hacerse preguntas y sentarían las bases de lo que nosotros somos ahora.

1 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Me parece muy interesante tu blog, Rafael,si tenemos en cuenta que las antiguas civilizaciones observaban el cielo para determinar en algunos el momento más apropiado para cosechar, para determinar las crecidas de algunos ríos como el Nilo,etc....
Felicidades

febrero 06, 2006 10:36 a. m.  

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